Las cinco salas de este museo terminan en la misma conclusión: ninguna de estas ideas medievales puede conservarse tal cual, y ninguna puede descartarse sin perder algo valioso. En cada caso la respuesta fue reinterpretar, y el criterio de la reinterpretación fue siempre el mismo: la persona concreta y el bien común. La jerarquía sirve si da sentido y no destino; la fe, si busca entender; la libertad, si es orientación y no ausencia de causa; la ley natural, si fija fines y no puestos; las categorías, si describen semejanzas reales sin decidir por nosotros. La Edad Media no nos dio respuestas definitivas; nos dio la manera de hacer estas preguntas.